Tokyo Ghoul

En esta entrada les traigo una reseña de Tokyo Ghoul (東京喰種トーキョーグール),  un manga del género Shônen, escrito y también ilustrada por el mangaka japonés Sui Ishida.

Sinopsis Tokio Ghoul

Ken Kaneki es un alumno de la universidad habitual en Tokio. Más allá de que las novedades reportan de más ataques de las criaturas humanoides conocidas como “ghouls”, Ken pasa sus días leyendo, yendo a clases y admirando a una muchacha que visita su café favorito. Cuando ella lo invita a salir, es el sueño de Ken hecho realidad. Pero su sueño está a puntito de convertirse en una pesadilla, puesto que Rize Kamishiro es una ghoul que se lo conoce como la glotona.

Tras un incidente, Ken debe recibir un trasplante de Rize. La sorpresa llega cuando tras despertarse de la operación, Ken revela que se convirtió en un híbrido de ambas etnias

Review Tokyo Ghoul

Tokio Ghoul es una mezcla perfecta de horror y drama psicológico.

Ahora he comentado en alguna ocasión sobre la locura vampírica en la civilización pop. Mientras que ciertos medios presentan a los vampiros como pobres criaturas que sufren de un deseo de sangre, otros desarolladores tienen a los vampiros como monstruos sedientos de sangre que atacan a las víctimas indiscriminadamente. Si bien Tokio Ghoul semeja tener sus criaturas titulares más cercanas a esta última descripción, hay una sorprendente proporción de reflexión sobre la presencia de los ghouls. Es esta mezcla, aunque asimismo le da un respiro al tan usado término “vampiro”, lo que hace a Tokyo Ghoul tan bueno.

Si bien prosigo comparando a los ghouls con los vampiros, las especies de este manga son un tanto diferentes de la mayor parte de los vampiros de las historias. En primer lugar, los demonios no solo anhelan la sangre, sino también la carne. No hay (cuando menos hasta ahora) repetidas alimentaciones o estar atados a un individuo. Si los demonios desean agradar su apetito, tienen que comer cuerpos humanos. Esta es sin duda una historia de horror, puesto que varios cadáveres o cuerpos cercenados se detallan a lo largo de la serie.

Tokyo Ghoul

Si Tokyo Ghoul se hubiese limitado a ser una historia de supervivencia humana, dudo que tuviera la aclamación que tiene. En cambio, el manga se centra en Ken, el primer híbrido humano-demonio. A diferencia de la mayoría de los mangas, en los que sus orígenes surgen de tener un padre humano aparte de un padre macabro, acaba convirtiéndose en medio macabro hasta entrada la universidad. Es una buena edad para el personaje principal de este manga: es lo suficientemente mayor como para tener alguna experiencia de vida (y estar en una edad donde tiene sentido vivir), pero asimismo tiene algo de optimismo juvenil.

Como tal, es un gran protagonista de los aspectos sicológicos del manga: ¿qué tan humano es comer otras criaturas? Está claro que es horrible que muchos pequeños en el mundo de Tokyo Ghoul se queden huérfanos o que los cónyuges pierdan a su apasionado. ¿Y si, no obstante, las vacas o los cerdos desarrollaran el habla y el intelecto humana? ¿Dejaría el mundo de comer hamburguesas y tocino? ¿Desearían vengarse por los años de matanza? Como es natural, muchas personas se opone a cualquier tipo de cosecha de animales. Los humanos tenemos la fortuna de estar en la cima de la cadena alimentaria, pero ¿qué ocurriría si fuésemos la fuente principal de alimento para otras criaturas? Directa o indirectamente, este es el género de preguntas que hace el Demonio de Tokyo. Los diablos necesitan comer, los humanos desean subsistir, pero los demonios no son criaturas sin ningún sentido. Nadie tiene razón, pero tampoco nadie se confunde. Hay matices de Death Note aquí, pero Ken es mucho más simpático y simpático.

También es satisfactorio que Ken no sea anunciado como el único salvador de la raza humana en esta serie. Muchos mangas con híbridos tienen como protagonista al único que puede socorrer a todos, el único defensor. Aunque hay distintas ghouls con sus puntos de vista en la serie, uno de los individuos primordiales le dice precisamente a Ken que le gustan los humanos (y no solo como alimento). En verdad, es él quien primero anima a Ken a aprender más sobre los diablos y le asiste para salir de su depresión. Aunque el director no será un personaje principal, me gusta de qué forma no es solo Ken contra el planeta – alguno de los dos. Otro instante conmovedor al comienzo del manga es cómo Ken se preocupa profundamente por su mejor amigo. Fuera de algún romance o amor de chicos, es solo la auténtica amistad.

Evidentemente, no hay buen manga sin oponentes y oponentes. Touko me recuerda mucho a Tokiko de Buso Renkin tanto en fachada como en personalidad. Los ghouls asimismo se combaten a una agencia de la ley dedicada a su exterminio, pero sólo uno parece estar subiendo al nivel de personaje principal. Ken se encara a diablos mucho más violentos, y me imagino que al menos uno volverá. Por otro lado, Ken tiene varios demonios que lo apoyan o dependen de él.

En cuanto a la historia, este manga está todavía en sus primeras etapas, y Ken acaba de estudiar la necesidad de controlarse a sí mismo, al tiempo que asimismo se distribución a algo que sabe que otros hallarían moralmente ofensivo. Podemos proseguir la lucha de Ken en lugar de llevar a cabo un manga en el que el híbrido ya ha recibido sus poderes. Hay algo de diálogo de tipo shounen “¡Quiero resguardar a mis amigos!”, pero se siente tan natural dada la naturaleza de la situación de Ken.

Como la mayor parte de los aficionados al manga saben, el arte es normalmente más enclenque – o incluso de manera significativa diferente – que los volúmenes posteriores. Los artistas se acostumbran más a dibujar los individuos, se adaptan al calendario de serialización y de forma frecuente reciben más apoyo de sus editores y/o ayudantes. Aquí, no obstante, el arte es bastante bueno aun en estos primeros volúmenes. Es aún más sorprendente considerando que este es el primer trabajo serializado del creador. Leí que una vez fue asistente de TOGASHI Yoshihiro, y el senpai de Ishida debe haberle enseñado bien. Los individuos semejan bien proporcionados, los paneles no están llenos, y hay un buen equilibrio. Los ojos de los diablos están dibujados de forma única, y cada demonio tiene su propia capacidad especial. Unos cuantos escenas de batalla estaban en el lado enclenque. La acción era bien difícil de seguir cuando los contrincantes están empleando capacidades afines. Había un panel en el que el tipo con un arma de garrote de súbito semeja que tiene dos. Si bien uno pensaría que esta sería la representación del artista virando su arma extendida, los ángulos y la postura del cuerpo hacen que parezca que tiene 2. Las escenas de pelea también son un poco pesadas para evitar. Como era de esperar, Ishida utiliza varios negros y tonos oscuros en su arte. Todos tienen un aspecto verdadera, así que no hay “pelo de anime” aquí. Los personajes esenciales tienen la posibilidad de tener varios detalles, pero los secundarios son un poco insípidos. Era bastante fácil para mí acertar quién iba a ser ejecutado solo por la apariencia. Pero para ser una serie debutante, me impresionó bastante. Demonios, he leído proyectos veteranas con peor calidad de arte.

Edición de españa

La encargada de difundir este magnífico manga en España es Norma Editorial. La edición de españa de Tokio Ghoul es rústica con sobrecubierta con un tamaño de 11,5cm x 17,5cm

 Conclusión

Tokio Ghoul es buen manga estilo Shônen donde vamos a sorprendernos con unos giros inesperados. Tanto si te gusta la ciencia ficción tal y como si no eres un seguidor de este tipo de género es un manga que no puedes dejar de leer!

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